El
día 10 de este mes de agosto celebramos la Luna llena en el signo de Acuario.
El ciclo empezó con la Luna nueva en Leo el día 26 de julio. Estamos experimentando
las energías del eje Leo-Acuario. Por otro lado, en julio, el día 21, Saturno en Escorpio se
puso directo y el día 22, Urano en Aries retrogradó. Para algunos de nosotros
este cambio de ritmo de Saturno ha sido importante, porque nos pide trabajar interiormente, ya
sea porque recae el énfasis de la energía sobre el Sol, la Luna, Venus, por
ejemplo. Se nos plantean cuestiones de dignidad, de familia, de infancia, el pasado, de
valores, tomar iniciativas con valor y emprender, cortar, etc.
Leo
nos invita a recordar el vivir en plenitud con el corazón, amando, receptivos,
abiertos a la Vida, celebrando la Vida, irradiando; y Acuario complementa el
mensaje recordándonos la necesidad de vivir en y desde la libertad interior
comprometernos, podemos compartir, podemos ser solidarios, comprensivos,
podemos participar en la familia personal, y en la Familia Humana escuchando,
sintiendo intensamente, unos con mayor sensibilidad que otros, pero también
hemos de vivir sabiendo qué queremos, adónde vamos, quiénes y cómo somos, todo
esto, por supuesto, lo vamos descubriendo a través de la escucha interior, de
las interrelaciones y de las diversas experiencias.
Para
algunos estos días han podido traer la oportunidad de dar pasos grandes, en
medio de tormentas, de crisis, sabemos que hay un don detrás de la prueba.
Evidentemente, si tenemos en cuenta estos movimientos de Saturno y de Urano
sabemos que hay fuerzas opuestas, contracción-expansión. Así que hemos podido
sentir que nos han intentando cargar con exceso de responsabilidades, que en el
fondo no nos pertenecen y que nos es necesario asumir por tanto, no son
circunstancias críticas en las que tengamos que anclarnos y asumir el trabajo
con tesón y resistencia. Pero sí es momento de hacer elecciones, de poner
límites, de decir no, o tal vez basta, o puede que proponer otras alternativas.
En todo caso hemos de aprender a desenvolvernos adecuadamente en circunstancias
de opresión, de ataque, de coerción, de chantaje, de manipulación. No parece
evidente al iniciarse la tormenta, ¿verdad? Todo resulta muy oscuro y confuso.
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Claude Joseph Vernet
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Pero
uno va rumiando. Sol en Leo, me centro en el corazón, en la conciencia, el
corazón ha de vivir en la alegría, qué me está transmitiendo el entorno y las
personas con las que he de relacionarme en este momento al respecto. La Luna
nueva hacia Acuario, moviliza el ideal de amor incondicional, amor ideal, amor
sin cadenas, sin barreras, relaciones ideales, ser uno mismo. Y, seguramente,
precisamente porque hay este movimiento Saturno-Urano se nos presentan personas
cercanas que corresponden a estas energías, unos nos hacen de espejo, otros nos
enseñan mostrándonos en su superabundancia de cualidades las carencias nuestras. Son guías, nos agraden o no, estemos de acuerdo o no con su forma de vivir, traen mensajes para nosotros.
Y
Saturno, que parece que siempre surge como una amenaza que nos impulsa a
activar las defensas más poderosas, sin embargo, nos enseña a enraizarnos en
nuestros propios valores e ideales, a sustentarnos o crear unas bases sólidas
para vivir nuestras emociones y nuestro sentir y optar por posibilidades en las
que podamos desenvolvernos desplegando lo que somos, nuestra esencia. Nos
enfrenta con nuestros límites, a nuestros límites, a nuestros miedos, sí, para
tener claro qué podemos o no hacer, o qué queremos o no hacer, o qué opciones
tenemos entonces para manejarnos en el presente.
"Esta
es tu realidad" -nos diría Saturno- "acéptala, ámala, es todo tu
potencial y por tanto, es perfecto. Actúa de acuerdo a lo que eres tú".
Seguramente
al principio nos "rebelaremos", y querríamos decir "no" y
salir corriendo, pero nos sentimos "encerrados" y "obligados, la
voluntad y el coraje parecen ser fuerzas que nos motivan a asumir lo que nos
llega de manos de los demás. Después, por tanto, nos sentiremos
"rabiosos", y, finalmente, podemos "deprimirnos", hemos
tocado fondo si llegamos al llanto. Ahí empieza a surgir la luz y el
discernimiento, hemos ido más allá de nuestras resistencias y límites, de
nuestro sentimiento de "poder", por fin exclamamos el "no puedo
más así". Y hemos de buscar una alternativa para sobrevivir y no perder el
centro, la salud, la alegría de vivir. Empieza a aparecer la luz, la
inspiración, se activa el potencial que traemos. Y el entorno colabora.
Y
entonces vemos el regalo de la situación, o de las situaciones, ya todo se
desencadena fácilmente y creamos una nueva realidad acorde a nuestro "plan
personal y proyecto único".
Así
pues lo que no está en sintonía con nosotros, podemos dejarlo, soltar el exceso
de preocupación, soltar las cargas que no nos corresponden y emplear nuestros
dones para realizarnos de acuerdo a nuestro propio plan de vida. Sin esfuerzos
para ser amados, sin esfuerzos para ser aceptados, porque en realidad ¡cuántas
veces acogemos, aceptamos y amamos a cada ser como es, dejando a un lado juicios y
críticas!; lo cual no quita que escojamos su compañía o la evitemos con gran decisión. Y como Juan Salvador
Gaviota, nos vamos a atrever a experimentar lo nuevo, lo desconocido, es el
desafío, ser diferente, caminar hacia los espacios abiertos, sabiendo que hay
un poco de soledad al dar este paso, pero enseguida descubrimos en el viaje otros
"Juan Salvador Gaviota". Es la única forma de ser y de estar con
alegría aquí y ahora. Irradiar amor y alegría desde el interior, esta sí que es
una gran misión para colaborar en el proyecto Nueva Tierra, Nuevo Mundo, Homo
Amans.
Vivir con conciencia, con lucidez, con sabiduría, escuchando el corazón. Se ha conseguido la transmutación, la conexión con las fuerzas transpersonales, al fin y al cabo, eso se proponen las energías de Urano, Neptuno y Plutón (ahora los tres retrógrados, miramos al interior y atendemos nuestros propios procesos más profundos), transformarnos, escuchar a nuestra alma, evolucionar. ¡Gracias a todos los amigos del alma que colaboran en el camino! ¡No olvidamos agradecer! ¡Gracias por el regalo, el don que aportaba la crisis! En nuestros tiempos, todo proceso puede ser rápido, permanezcamos atentos, no nos entretengamos bloqueados y adictos al sufrimiento.
Vivir con conciencia, con lucidez, con sabiduría, escuchando el corazón. Se ha conseguido la transmutación, la conexión con las fuerzas transpersonales, al fin y al cabo, eso se proponen las energías de Urano, Neptuno y Plutón (ahora los tres retrógrados, miramos al interior y atendemos nuestros propios procesos más profundos), transformarnos, escuchar a nuestra alma, evolucionar. ¡Gracias a todos los amigos del alma que colaboran en el camino! ¡No olvidamos agradecer! ¡Gracias por el regalo, el don que aportaba la crisis! En nuestros tiempos, todo proceso puede ser rápido, permanezcamos atentos, no nos entretengamos bloqueados y adictos al sufrimiento.
¡Emprendamos
el vuelo!