martes, 9 de mayo de 2017

Polaridad Venus-Júpiter – Aries/Libra- Luna entrando en Escorpio


Mi sentimiento de independencia y autonomía, mi derecho a expresar y vivir mi individualidad, desarrollar mi esencia única, es perfectamente compatible con la posibilidad de trabajar en equipo, de cooperar para el bien de la comunidad. Venus en Aries irradia esta energía que nos invita a salir de nuestro pequeño mundo y compartir en armonía, tal vez el esfuerzo más grande está siendo interno porque implica asumir riesgos emocionales en la experiencia. Este encuentro por tránsito entre Venus en Aries y Júpiter en Libra tiene su propio desafío ya que activa este brazo de la Cruz Cardinal, y porque también interviene Plutón desde Capricornio.

Uno de los principios más importantes para poder establecerse un equilibrio es el de justicia, es por ello que siempre tiene que haber en nuestros encuentros una buena mesura entre el dar y recibir para que las relaciones puedan mantenerse sólidas, es un intercambio que hemos de revisar constantemente, con serenidad, con paz.





Acaba de entrar la Luna en Escorpio, hoy día 9 de mayo, y estará ahí también mañana y un poco el día 11 –antes de cambiar de signo. En este signo de agua fija se ofrecen las experiencias relativas a firmas de documentos con bancos, notarías, impuestos y herencias. Esto en cuanto a lo práctico, porque siempre es una transformación que nos confronta con personas y situaciones intensas y, en muchas ocasiones complejas, no para sufrir, que no estamos en esta dinámica, estamos intentando crecer con la mayor lucidez posible, sabiduría, en la verdad, descubriendo lo oculto de nuestro interior, confrontando las sombras del inconsciente, los residuos kármicos, para poder avanzar con alegría y en la mayor calma posible, así reflejamos la Luz de la Vida y recibimos su fuerza para expresar bondad.

Los signos condicionan de alguna manera la expresión de un planeta en nuestra carta natal, expresan los condicionamiento de la realidad, del entorno, dependiendo de la casa. Emocionalmente, en Escorpio el yo emocional viene a realizar una experiencia apasionante, sin lugar a dudas el cerebro del vientre, la zona del plexo solar cobra aún más importancia, hay que estar pendiente de no repetir las mismas pautas que otros ancestros, el sentido de esa “presión” es liberarnos y liberar con toda nuestra voluntad bien enfocada. ¡Tenemos ayudas! ¡Física y extra físicas! Si sintonizamos con la energía del amor y la sabiduría, aceptando todo lo que podamos sentir, incluso los pensamientos más tormentosos que se nos puedan ocurrir, pero eligiendo, como soberanos que somos de nuestra existencia, con qué nos quedamos, los caminos se allanarán y las puertas se abrirán, en nuestros pies tendremos la sensación de alas para poder alcanzar otras metas y objetivos en consonancia con nuestra misión como alma, con la expansión presente de nuestra conciencia.


Escorpio, nuestra casa VIII no es sólo la que nos relaciona con los bienes, la fortuna, el dinero de Tauro, es la que nos vincula a una herencia mucho más importante, la que viene de nuestro pasado anterior, no sólo de los padres y/o parientes, pareja; es la herencia del pasado en relación a esta existencia en la que el tiempo es relativo, estamos también hablando de nuestros socios del mundo invisible.

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