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26 abril 2018

Luna Llena 30 de abril 2018


Hoy es jueves, que dentro del alfabeto hebreo corresponde a la letra GUIMEL (3), en relación con el ojo derecho, también en relación con el planeta Júpiter, asociado a este día de la semana.

Sintetizo los últimos y más importantes movimientos planetarios para que podamos aprovechar y organizarnos mejor en el día a día, de una manera general al menos.

 Estos dos últimos días se han puesto retrógrados Saturno (el día 18; Binah) y Plutón (el día 23). Aunque a cada uno de nosotros nos afectará de una manera diferente, ya que ocuparán en su tránsito casas distintas, según la carta astral de cada uno, podemos tener en cuenta algunos temas que están relacionados con sus energías arquetípicas, brevemente. Además, ya está cerquita la Luna Llena, el próximo lunes 30 de abril, en el signo de Escorpio.

Cuando se trata de Saturno, estamos trabajando con la conciencia de los límites, hasta dónde podemos llegar ahora y cómo sobrepasar con estrategia adecuada los bloqueos que impiden avanzar, si así estamos sintiendo que es el momento. Las aparentes dificultades y los retrasos, así como el sentido de lo concreto, de lo práctico, de las plataformas con las que contamos para construir, es importante tomar conciencia de ello para diferentes áreas de nuestra vida el ir observando a este respecto qué ocurre dentro y luego fuera.

Admitamos también por unos días cierto cansancio, descansemos, cuidémonos, a la vez que realizamos todo el trabajo que va surgiendo, que nos piden, o que sabemos que hemos de hacer, más allá de responsabilidades cotidianas.
Es un momento para permitir a nuestra imaginación y creatividad recibir inspiración para reorganizar y planificar con calma.

Plutón, que es el regente de esta Luna Llena en Escorpio, nos motiva para profundizar en nuestras emociones, introspección y análisis, cómo seguir aprendiendo a trabajar con esta energía emocional instintiva más primitiva, encauzándola, liberando traumas y sufrimiento, encaminándonos hacia la serenidad y la verdad de nuestro “ser”, del camino y misión de nuestra alma.

Sin prisas podemos llegar a niveles de conocimiento y sabiduría mayores, ayudas de todo tipo, personas, enseñanzas, un libro, una imagen, un sueño, un encuentro fortuito, una música, todo está delante de la conciencia para comprender en profundidad nuestra historia y nuestro proyecto de vida, que siempre está enlazado a otras almas trabajando en equipos de cooperación mutua para mejorar nuestros entornos, la sociedad, el planeta.





La Luna Llena nos invita a comunicarnos con cariño, armonizarnos y favorecer la armonía donde estemos y vayamos, queriendo ver qué nos dice el corazón y cómo se comporta nuestro cuerpo ante respuestas concretas y cómo digerirlo. Elegir qué hacer con lo que sientes, a voluntad, dominando tus energías, escuchando tu sensibilidad.

Hay siempre vías de solución y caminos por descubrir de gozo en la confianza.


14 abril 2018

Sanando la herida de la traición



Una de las heridas que hemos de gestionar algunos de nosotros, o cada ser humano en algún momento de la vida para poder sentirnos a gusto en y con la existencia, va a ser la de la “traición”, vinculada al arquetipo de Neptuno, al igual que la del abandono, y en paralelo a pautas de dependencia emocional.

Para aquellas personas que tienen a la Luna, por ejemplo, en aspecto con este planeta, estos sentimientos pueden permanecer por mucho tiempo muy arraigados en lo profundo de su niño interior, por vivencias en el ámbito familiar que ellos han experimentado así, situaciones en las que pudo haber carencia de nutrición emocional, bien porque los padres, o uno de los padres, estuvo enfermo, o tenía que trabajar mucho fuera de casa, o estuvo de viaje, bien porque es algo que recibió de la madre durante la etapa de gestación en el útero. Ya sea por hechos y vivencias, y también además por este empaparse al llegar a la Tierra, cualquier hecho concreto que vuelva a activar esta herida aún no sanada puede causar reacciones intensas, dependiendo de cada individuo puede haber una tendencia al castigo, a la venganza, muy típico en personas influidas por Plutón, nacidas bajo el signo de Escorpio, aunque siempre dependiendo del grado de conciencia, del despertar, de la lucidez, del proceso de su individualización, su conciencia.

Reconocer lo que ocurre en el interior, emocionalmente, el ruido mental, y lo que siente el cuerpo es importante, expresarlo. También habrá que distanciarse de estos pensamientos recurrente, de rabia, de ira, y de este sentir y pensar, el rumiar obsesivo que intenta minar la salud y la alegría interior, desapegarse, liberarse con valor, el “ego” siempre está dispuesto a nutrirse de nuestro sufrimiento interior, y depende de nosotros dominar la situación. Cuanto más pasional sea el comportamiento y menos consciente se viva de ello, más sufrimiento vamos a tener, innecesario actualmente.
Es necesario evitar ser “cortante”, “distante radical” cuando en el fondo se ha venido a aprender a tener relaciones más calmadas y estables, aceptando el cambio y la transformación de cada miembro, con nuevas oportunidades siempre inspirados por el amor.



Se ha de volver a confiar, a elegir personas adecuadas, a arriesgarse, a aceptar la propia imperfección y fallos, debilidades, y las de los demás, ser tolerantes y flexibles, ver el miedo pero no ser manipulado por los miedos interiores. Hay muchas personas cercanas dispuestas a amar y a tener otra oportunidad para establecer relaciones de plenitud. Es importante crear puentes de diálogo desde el respeto y la sinceridad.

Para este trabajo de evolución, una vez más nos va ayudar, asistir la energía arquetípica de Júpiter, gracias a la cual podemos dar un sentido a todo lo que vivimos.
Júpiter está vinculada a la visión, y podríamos dejarnos inspirar por la filosofía de Teilhard de Chardin:


“La evolución tiende a conseguir unos ojos cada vez más perfectos en un mundo en el que siempre hay más que ver”.