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31 mayo 2015

Renovar, reinventar, creando realidad

Quería proponerles una invitación a su niño interior, al niño que sostiene los "sueños" y que permanece en un pequeño mundo, porque le corresponde, porque está creciendo y descubriendo la vida. Me dirijo a ese niño y sus sueños apelando al adulto, para que tome conciencia de la ilusión y se atreva a dar un paso hacia la REALIDAD que ahora está a su alcance desde la mirada del adulto, desde las experiencias que ya han transitado, desde el conocimiento y la lucidez que ya han ido adquiriendo.

Esta es una buena época para ser prácticos sin perder la inspiración y el trabajo que hacemos con nuestra conciencia, desde la práctica de nuestro ser transpersonal.





En Géminis tenemos al Sol con Mercurio y Marte, ahora mismo al Sol en medio de ambos planetas, así que nos centramos en esta luz como símbolo de lucidez, de inteligencia que va a nuestra mente, pero también a nuestro corazón. La conciencia tiene guardadas sus memorias de sabiduría, vamos a conectarnos con nuestros dones y talentos adquiridos tras vidas y vidas de aprendizaje y evolución. Ahora es tiempo de mirarnos y aceptar realmente donde estamos, cuál es nuestra realidad, no la que nos hemos imaginado o estamos soñando alcanzar, sino la realidad, ya sea en nuestro trabajo, en nuestra relación de pareja, respecto a nuestra vocación, en relación con la vivienda, con nuestra profesión, etc. Aceptemos lo que hemos conseguido ahora, aunque nos veamos motivados a seguir alcanzando nuevas metas, hagámoslo desde la sinceridad, seamos honestos con nosotros mismos para aceptarnos y amarnos tal cual estamos ahora mismo, en este punto tras estos años de esfuerzos y trabajo.






Esta es la invitación de estos tres planetas que reciben la energía de SATURNO desde Sagitario y conectan con Neptuno. Recibimos o damos noticias y estamos llamados a la acción, evitemos entrar en estados de caos y confusión, evitemos hacerlo desde el sufrimiento, desde el mal humor, desde la ira. Estamos transformando. Reconocemos nuestros límites, nos queda por avanzar, pero es algo que nos estamos proponiendo cambiar, estamos por la labor, con paciencia y constancia.

No es tiempo de perdernos en darle vueltas a temas que ya hemos entendido y comprendido perfectamente, es tiempo de soluciones y de iniciativas desde la serenidad, informándonos, aprendiendo, consultando, pero siempre manteniendo la calma interior. Es la fórmula para que el corazón nos pueda guiar, para que lo hagamos desde el amor y mantengamos así en el rescoldo interno la ALEGRÍA. Y es el camino para seguir creando situaciones que nos proporcionen satisfacción y contento. Recordamos que no es tiempo de sufrir, estamos sanando, a eso hemos "regresado", y recordamos ahora una vez más que todas las posibilidades están por delante, a nuestro alcance, una vez vamos diluyendo los miedos y sustituyendo las tendencias enfermizas por AMOR: autoestima, confianza, bondad, generosidad, amplitud. ¡Fíjense en la posición de Júpiter en Leo!

Astrológicamente, podemos observar dos pequeños triángulos azules, son un estímulo para seguir trabajando por y desde nuestra libertad interior, poder elegir, esta es nuestra gran experiencia aquí y ahora. Elijamos entonces conectarnos con personas y lugares que potencian nuestros dones y nuestra armonía, están aquí cerca esperando entrar en acción, es ahora, y pongámonos nosotros a crear situaciones, por pequeñas que sean, de alegría y bienestar, para nosotros mismos y compartiendo con nuestro entorno. Todo está a nuestro alcance. Pensemos a lo grande, el Universo es abundancia, conectémonos con esta energía de abundancia y rompamos interiormente límites que nos hacen sentirnos oprimidos, se nota en el cuerpo, en las pautas mentales, en las sensaciones y emociones. En la Naturaleza todo es abundancia, renovación, transformación, energía que se mueve constantemente. Esta es la clave.

Desde esta Luna que hoy transita por Escorpio permitámonos esta transformación en nuestro pensar y en nuestro sentir: aceptar nuestra realidad actual para poder cambiarla, re-crearla, reinventarla, renovarla.

15 mayo 2015

Tauro ¿de verdad que son lentos?

En 1899, antes de cambiar de siglo, nacieron tres grandes personajes de la cultura universal: Humphrey Bogart (Capricornio), Ernest Hemingway (Cáncer), y Fred Astaire (Tauro). Los tres de nacionalidad norteamericana. Dos actores de muy diferente registro (uno de ellos también bailarín y cantante) y un escritor muy ligado al mundo cinematográfico.

En esta ocasión quería detenerme más en el Tauro del grupo, ya que aún el Sol transita por este signo, y aunque Marte ya entró en Géminis y la conjunción se va diluyendo, vamos a ver cómo Fred Astaire también nació con estos aspectos de Sol-Marte activos (en cuadratura, estando Marte en Leo). Y, si alguien pensó que Tauro está ligado a la lentitud, a un cuerpo voluminoso, a alguien que come en exceso y que vive para el placer “oral”, si alguien piensa que Tauro prefiere la vida perezosa, sedentaria y estática, ha de abrirse a nuevas posibilidades respecto a esta energía arquetípica del Toro y sus múltiples matices.


¿Con qué orquesta contaba Fred Astaire? ¿Cuáles eran sus energías más notables? Vamos a empezar a tirar del hilo por lo más notable, a menos a priori.
¿Dónde estaba Venus cuándo nació este actor? ¿Qué Ascendente tenía?





El expansivo Sagitario se encontraba en el Este cuando nace el actor, y en este signo está su Nodo Norte; el triángulo de los signos de Fuego formado por Leo, Sagitario y Aries está activo por la presencia de planetas interconectados entre sí y repartidos por estos signos.

En la carta astral de Fred Astaire observamos a Venus en el activo y enérgico Aries, en conjunción con el inquieto Mercurio (brazos). Además, véanse los aspectos con Saturno, que facilita la disciplina, el entrenamiento, la consideración de los límites y posibilidades en el mundo de las formas. Pero si observamos a F. Astaire cuando baila, sobre todo en pareja, sentimos esa sensación de que está “flotando” en muchas ocasiones. Urano está muy cerca del Ascendente, ¡ese Urano que nos lleva al Cielo a la velocidad del rayo!. Y el toque mágico de Neptuno tampoco pasa desapercibido, la música y la danza van de la mano y también nos pueden transportar al paraíso las suaves y armónicas melodías. Neptuno está en su casa VII, es escenario perfecto para llevarnos a todos al mundo de la ilusión, a figuras y roles que van sucediéndose y alternándose en variedad a lo largo de los personajes de comedia musical que interpretó en su prolífica carrera en el mundo del cine.

Si alguien contribuyó a dar forma al género musical, también fue F. Astaire, ahí funcionaron muy bien Saturno y Neptuno en oposición. Estas energías las supo muy bien utilizar como coreógrafo. Ya vemos como a veces los temidos, antiguamente, aspectos negativos, tensos, se pueden y deben aprovechar, y están al servicio de aquello que vinimos a realizar, de aquello que nos gusta, forman parte de nuestros talentos.





Géminis en su casa VII, donde está Neptuno me lleva a presentar a sus parejas de baile:

La primera, su hermana Adele (vemos a Mercurio que rige la VII en conjunción con Venus, que rige la casa X. Además Neptuno en VII, como pareja de baile, rige la casa III, la de los hermanos). 
Después apareció Ginger Rogers, recorrieron juntos un largo camino.
Posteriormente se sucedieron Cyd Charisse, Joan Fontaine, Eleanor Powell, Paulette Godard y Rita Hayworth.

Danzar, cantar, interpretar. La misión del encantador Fred Astaire disponía de todo lo necesario para realizarse, como nos ocurre a cada uno de nosotros, y en eso debemos centrarnos, en nuestro potencial. Y, por supuesto, mirando la proyección de la energía que corresponde a la carrera, en el mundo, en la sociedad, la ELEGANCIA de Libra en el Medio Cielo queda bien plasmada en sus movimientos y presencia.


Por cierto, ¡creo que somos más de una las que soñaríamos poder bailar con Fred Astaire! ¡Quién sabe! Tal vez en otra dimensión con otro cuerpo más ingrávido...