miércoles, 5 de junio de 2013

La entrada de Júpiter en Cáncer - Emociones y sentimientos

Tensiones entre elementos

El 26 de junio de este año 2013 el planeta Júpiter entra en el signo de agua de Cáncer.
Miremos nuestra carta astral y observemos sin tenemos en los diez primeros grados de este signo al Sol, a la Luna, a Mercurio, a Venus o a Marte. Miremos cómo está aspectado el planeta o los planetas presentes en Cáncer, miremos si acaso está en cuadratura, oposición o quincuncio con algún planeta. Estos aspectos de tensión, rojo, de rendimiento y acción nos indican que tenemos que realizar un trabajo precisamente en el elemento AGUA. El contacto con Júpiter va a amplificar el aspecto, activándolo nos ofrece la oportunidad de avanzar y superar aquello en lo que todavía nos sintamos estancados, o tal vez aquello que dejamos abandonado y no estemos realizando el esfuerzo oportuno.
Para que la energía de Júpiter pueda bendecirnos con su gracia particular y podamos extraer de su pasaje el néctar de los dioses, regalos para nuestra vida, lo primero es limpiar y equilibrar lo que tal vez esté a medias por realizar. Es el momento de aprender a fondo y extraer enseñanzas y conseguir avances.

El AGUA es un elemento que nos está indicando un trabajo respecto a nuestra vida emocional, sentimientos, sensibilidad, percepciones, intuiciones. La vida de nuestra psique es más permeable al entorno, a las reacciones de las personas. Por supuesto tener una orientación sentimental y o emotiva no quiere decir que uno sea una persona justa, bondadosa y compasiva. Digamos que gracias a la sensibilidad y a la empatía nos será más fácil desarrollar esas altas cualidades, pero tenemos que trabajarlo para no convertirnos en unos sensibles egoístas, sensibles lastimeros, sensibles encerrados en su propio mundo, sensibles siempre a la defensiva. Esta sensibilidad nos pide un trabajo consciente para que sea madura y responsable y que la podamos vivir y expresar en su plenitud, para nuestro bienestar y la felicidad de los que nos rodean.

Llega Júpiter y nos ofrece muchas oportunidades, no el planeta en sí como algo externo a nosotros, sino que va a activar el “reloj interno” anunciando la hora para nosotros de experimentar unas posibles tendencias. Por ejemplo, puede ser el momento de emprender un largo viaje al extranjero, puede ser el momento de iniciar un curso de tipo universitario, puede ser el momento de conocer algún maestro o guía que signifique mucho en nuestro camino y aprendizaje, puede ser el momento de tener y disfrutar y trabajar una vida social más amplia y ensanchar nuestros horizontes.

Pero sigamos centrándonos en Cáncer, en el trabajo que pudiéramos tener pendiente respecto a nuestras emociones. Ahora llega el momento de interrogarnos acerca de si estamos conectados con nuestros sentimientos, por cierto. Si estoy pendiente de qué siento en determinados lugares, con determinadas personas y en circunstancias concretas. Estar pendiente al modo en que expreso mis sentimientos, y si lo hago o vivo con ellos inhibidos, o reprimidos, o los rechazo y sólo obedezco a la cabeza, a la razón, a la lógica, a lo práctico. Tal vez por miedo…
Es el momento de considerar si en la expresión de mis sentimientos y emociones soy excesivo, porque es el otro polo de la represión, o la inhibición, con lo cual tampoco estoy en el punto de la armonía y el equilibrio. Hago me hace sentirme incómodo, o algo hace sentirse incómodos a los demás respecto a mi expresión sentimental.



Si el sentimiento me domina tal vez sólo sea importante para mí conseguir placer emocional, vivir en un estado de excitación emocional constante, esto es una sobrexpresión, un exceso que me quita energía y, realmente, trae problemas en las relaciones íntimas. Cuando el sentimiento me domina mis reacciones no son maduras, hay mucha compulsividad, puedo aferrarme ansiosamente a una persona, puedo crearme tal necesidad respecto a una persona que termine asfixiando la relación. O puedo relacionarme con personas dominantes que al final me harán sentir frustrado, humillado y pequeño. No hay libertad en la expresión del sentimiento, lo que provoca finalmente lo más temido, un mayor distanciamiento, o relaciones con personas que dan seguridad desde su posición autoritaria y controladora. Lo que conduce al sufrimiento, inevitablemente, puesto que se corta el desarrollo como personas y seres humanos.

Veamos el elemento en el que está el planeta aspectado en cuadratura u oposición respecto a Cáncer. Nos encontramos con Capricornio, Tierra, en oposición. Y nos podemos encontrar en cuadratura a Libra, Aire, o a Aries, Fuego. Por Capricornio transita actualmente Plutón, y por Aries transita actualmente Urano. Así que miramos a su vez si tanto Urano como Plutón también activan algún planeta que pueda estar en Cáncer.

Si la tensión se produce entre Cáncer-Capricornio tenemos Agua-Tierra. Con un planeta en tensión en el elemento Tierra nos corresponde trabajar todo lo concerniente a lo físico: la materia, las posesiones, lo práctico, la reputación, la necesidad de seguridad material mundana. Todo lo relativo a la sobrevivencia: comida, techo, trabajo. En exceso, no hay lugar para la espiritualidad, la transcendencia, el sentimiento… Podemos caer de nuevo en el “apego”, en todo caso, volvemos a sentir las alas cortadas, no hay libertad. Una oposición produce mucha polarización, dualidad, es un trabajo importante encontrar el equilibrio, evitar las proyecciones, ser honesto con uno mismo, integrar la energía que admiro en el otro, limpiarme de aquellos defectos que creo son del otro, mirarme a mí mismo en el espejo que es el prójimo.

Si hay tensión desde Cáncer hacia el signo de aire de Libra hemos de observar si tal vez necesitamos un reajuste respecto a nuestros procesos mentales, disciplinar nuestra mente, cómo me expreso intelectualmente, si tal vez hay pedantería, un exceso de espíritu científico que asfixia la creatividad y la espontaneidad, un ansía por saber que no conoce límites.

Si hay tensión desde Cáncer con el signo de Aries tenemos que hacer ajustes respecto al elemento Fuego. El Fuego nos cuestiona nuestra conducta social en cuanto a la expresión de emociones, nos cuestiona una posible tendencia al egocentrismo y al orgullo, nos cuestiona acerca de nuestros impulsos más primarios e instintivos, y nos pide estar atentos a una tendencia a la acción que tal vez no permite espacios para la reflexión y el sosiego.

Estas son algunas pistas para ir trabajando la entrada de Júpiter en Cáncer a la vez que estas reflexiones nos pueden orientar acerca de ciertos rasgos de carácter de los niños que nazcan durante las próximas semanas,  porque estas serán algunas de sus posiciones planetarias orientativas.


Bibliografía: Astrología, Karma y Transformación. I. Karma (Stephen Arroyo).

No hay comentarios:

Publicar un comentario