viernes, 25 de abril de 2014

FE EN EL FUTURO


Hay momentos en nuestro camino que determinadas circunstancias variadas van agrupándose y formando una especie de racimo energético que constituye con su irradiación una invitación de elevada potencia al cambio, al movimiento, a iniciar una nueva etapa en nuestras vidas. La energía de Acuario y de Urano están presentes, no es tiempo de estancarse y paralizarse, hay que seguir, continuar, renovar, innovar.

Dejar atrás, soltar, desprenderse, desapegarse… de personas, de cosas, de sueños, de esperanzas, de proyectos, de ideas, de lugares, de paisajes… dejar atrás el pasado (Cáncer y la Luna), lo  valoramos por todo lo bueno que nos aportó, por la esperanza de futuro que hubo en él y los proyectos que se planearon, y ahora,  avanzar hacia el futuro, dejar atrás, aunque duela, hay que seguir adelante.

“La vida es un proceso dinámico y lo que torpemente llamamos “el presente” es sencillamente el movimiento que nos lleva del pasado al futuro”.




Es este proceso de desapego, de “no posesividad” de aquellas personas o cosas que nos han proporcionado felicidad o placer, el que ponemos en marcha cuando nos hemos comprometido con una vida de transcendencia (Urano, Neptuno y Plutón) puesto que la vida espiritual nos invita a superar la subordinación a la naturaleza y a sus deseos biopsíquicos.

Dejamos atrás entonces los recuerdos emotivos y sentimentales, y salimos de la esfera psíquica -en la que tan a menudo entramos cuando nos influye la energía de Piscis o de Neptuno- para mirar con “FE vibrante y creativa el futuro.”



(Extractos de la obra de Dane Rudhyar, Astrología y vida espiritual)

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