domingo, 23 de octubre de 2016

¡La Luna manda! André Bourvil a la luz de los astros



“En el momento en que se está habitado por una humanidad profunda,
escapamos de las convenciones”. Dominique Raimbourg



Sí, señoras y señores, a veces hacemos todo lo posible por vivir nuestras vidas enfocándonos en la energía del Sol de nuestra Carta Astral, es lo más popular que se conoce por los periódicos y revistas. Nos orienta según se sitúa en ella al nacer, dónde, con quién y cómo, intentando sacarle todo el partido posible a su significado arquetípico y simbólico, extrayendo el jugo al potencial que traemos, intentando superar los límites y complejos que expresa según su situación cósmica. Unas veces más conscientes, otras veces caemos en la inercia y nos atascamos, o actuamos desde el inconsciente, y también atrapados en el sopor llegamos a momentos de no entender nada, pero vamos intentando avanzar y realizarnos. Sin embargo, somos mucho más que la posición de un Sol ese día de nuestro nacimiento, contamos en nuestra Carta Astral con 12 signos del Zodiaco, 10 planetas, 12 Casas, 4 ángulos, el sistema de aspectos que forma figuras, y muchos otros elementos que se interrelacionan e implican entre ellos modificándose, potenciándose o entrando en conflicto y generando energía para que nos movilicemos.

De verdad que en esta última etapa de mi vida siento cada vez más agradecimiento por las almas que han venido a encarnar eligiendo como vocación la carrera artística de “actor”, de “actriz”, los de gran talento, los que se entregan realmente a su vocación, a la llamada interior del arte. No nos damos cuenta pero “viven” una y otra vez personajes con caracteres y temperamentos muy diferentes, algunos muy complejos, en todo caso expresan a través de esos roles algunos de los arquetipos que aparecen en su propia Carta Astral. Sí, estoy agradecida porque seguramente pagan el precio de perder incluso algunos la salud, porque la Luna manda, gobierna, ese planeta que vinculamos a emociones y sentimientos y cuyo registro de su actividad recoge el cerebro activando glándulas con lo que toda la química del cuerpo se pone a trabajar.

  
Hoy quería hablar de una actor francés de gran éxito (desde 1943 notablemente) y que falleció en 1970 (con el PE en Cáncer, en el MC, en contacto con la imaginativa Luna, y uno de los índices astrológicos de popularidad) en plena madurez, sólo tenía 53 años, a quien tengo mucho afecto y por quien siento admiración, es entrañable, alegre y tierno, para empezar, por supuesto tiene muchas otras cualidades. Y como no iba a serlo un Sol emplazado en su domicilio, en el radiante Leo, y brillando alto (en la Casa X) ahí en el hemisferio Sur de su Carta Astral, en conjunción con el secreto Neptuno, en aspecto con el tranquilo Júpiter (fue notable por sus actos de generosidad, que suscitaron en algunos la terrible envidia; y por su necesidad de estar en contacto con el campo, con su lugar de origen, con la Madre Tierra) y ese Sol también está en contacto con la Luna, planeta de intimidad pero indicadora también del público en general. También en Leo se sitúa Venus que hace aspecto con Júpiter, y Mercurio se aspecta con Urano únicamente, esto es remarcable porque Mercurio es una energía arquetípica que tiene que ver con el movimiento, con la agilidad, con el ingenio, es habilidoso, aporta aires de juventud y siempre tiene ánimos para reír, y Urano es la chispa, es agudeza, es creatividad, es un torbellino. Mercurio rige las casas IX y XII y Urano rige la V donde se encuentra, es la única oposición de su Carta Astral, ejes V/XI –Acuario/Leo. Sí, claro que sí, a pesar de que ese Sol también hace conjunción al severo, austero y responsable Saturno, le da a veces un aire de melancolía; y también Marte y Plutón están en conjunción, se decía que tenía cólera, que era muy responsable y trabajador, luchador, reservado respecto a su vida privada (la conjunción del Sol con Neptuno lo expresa muy bien al ser Neptuno un planeta que se relaciona con lo secreto).
¡El gran Bourvil!: André Robert Raimbourg. Porque es grande quien tiene el don de hacernos sonreír con toda la maravillosa alquimia que se deriva para el cuerpo, los beneficios para el corazón, la mente y el alma.





Acabamos de ver algo respecto a la posición de su Sol y sabemos que perdió a su padre debido a enfermedad, cuando Bourvil era muy pequeño, eran los penosos y terribles tiempos de la Gran Guerra a la que también su padre se encontró arrastrado y de la cual no regresó con vida. Bourvil nace en una familia campesina, en un medio rural humilde, (eje Capricornio-Cáncer de IC/MC) cuando la Luna transitaba el signo del intenso Escorpio. Desde pequeño entonces conoce situaciones difíciles de las cuales emergerá fuerte –aparte de que ya trae, fuerza emocional y mental en su esencia, y será una persona muy productiva, la Luna está en la Casa II (rige el MC), participó en numerosas películas y espectáculos. Es una Luna en Escorpio en contacto con Marte y está en recepción mutua con Plutón, en trígono, los dos regentes del signo. Y la Luna manda, sí, otra vez y de otra manera, puesto que rige su Medio Cielo –que simboliza la proyección pública- y se encuentra muy a gusto en la Casa de Tauro. La Luna va a escuchar todo lo que pasa en la historia de Bourvil, dentro y fuera, pero sobre todo dentro, en su cuerpo, está también en contacto con Saturno que representa al cuerpo físico.

Bourvil nació dotado para las artes, hay muchos indicadores en su Carta Astral: Sol situado en Leo en conjunción a Neptuno, que también tiene relación con el mundo de la imagen, los arquetipos mediáticos, y en conjunción también con Saturno; el signo de Libra en el Ascendente, Venus en Leo conjunción Mercurio. Desde pequeño le gustaba dedicarse al dibujo, a la pintura, a la escritura, enseguida empezó a aprender a tocar instrumentos (mandolina, acordeón, armónica, corneta de pistones, clarín, trompeta), fue autodidacta aprendiendo inglés, y es conocido como músico, cantante, un gran actor.

Bourvil, este hombre tan querido y de gran talento y múltiples recursos (Mercurio en Leo en contacto con Urano), cuyo nombre fuera del espectáculo era André Raimbourg, participa en películas clásicas del cine francés como protagonista al lado de los conocidos y famosos Louis de Funès, Jean Gabin (La Traversée de Paris y Les Misérables), Lino Ventura (Le Chemin des écoliers y Les Grandes Gueules), Jean Marais (Le Capitan y Le Bossu), Fernandel (La Cuisine au beurre), Jean-Paul Belmondo (Un drôle de dimanche y en Le Cerveau), con Alain Delon y con Yves Montand (Le Chemin des écoliers y en Le Cercle rouge), entre otros.

Por supuesto que a él aparte de interpretar papeles cómicos, “de clown”, de personajes de esos que decimos que son “tontos”, ingenuos, tal vez mejor en numerosas ocasiones que son “limpios de corazón”, tal vez por ello la Sabiduría se puede manifestar mejor sin trabas en su sencillez, a Bourvil le gustaba, quería, sabía e interpretó papeles dramáticos, de personajes serios, y por supuesto que tiene todos los ingredientes para ello con su Sol conjunción Saturno/Neptuno y el trígono de la Luna en Escorpio con Plutón, por ejemplo. Él era un gran artista, y valoraba mucho su trabajo en las películas que rodó con Melville, Le Cercle rouge, con Claude Autan-Lara, La Traversée de Paris y otras como Un drôle de paroissien.


Pero hoy quiero hacer énfasis en una de sus películas que he visionado recientemente. El 1 de noviembre de 1961, fecha del estreno de la película Todo el oro del mundo, el Punto de la Edad (progresión) estaba en la Casa VIII, ya en el Punto de Intensidad, en contacto con Mercurio, aspectado únicamente con Urano por oposición en su Carta Astral, ejes XI/V; Júpiter por tránsito estaba dejando el signo de Capricornio, junto con Saturno, para comenzar a recorrer en breve las energías de Acuario. Desde esta posición aspecta al Sol, a Saturno y a Neptuno situados en la Carta Natal de Bourvil en los grados 3 y 4 de Leo. En esta película Bourvil encarna a tres personajes nada menos, un padre y sus dos hijos. El tema de la película viene a ser principalmente el “dinero”, el oro. Empezando por el empresario que quiere hacer mucho dinero lucrándose con la fama de un pueblo donde las personas resultan muy longevas. Pasamos por uno de los personajes de Bourvil, el viejo Mathieu Dumont, a quien el empresario quiere comprar a toda costa su casa y propiedades, luego llegamos al hijo Toine, que cuida de las ovejas, y hereda la “fortuna” del padre, y después aparecerá el otro hijo que se dedica a la cría de llamas, Martial, coheredero. Con Júpiter siempre se trata de abundancia, pero también es un buen maestro, no del estilo de Saturno, claro, aquí se trata de encontrar un sentido a las situaciones y experiencias, se trata de entender accediendo a una filosofía popular que para nuestra mente y corazón expliquen todo lo que nos está pasando, o nos ha sucedido. En esta película los “tontos” no van a ser tan tontos, sino los más listos, y los más sensatos. También vista la fiebre que se suscita por el “oro”, todos dispuestos a tener mucho dinero de repente y cambiar de vida bruscamente, podríamos decir aquello de “Cuando todo el mundo está loco, ser cuerdo es una locura”. Pero finalmente, sólo pierden los que se comportan de una manera rígida y obstinada en busca de más “oro”, como poseídos, y resulta irónico teniendo en cuenta el lema del proyecto del empresario. Pero tomando todo con calma y serenidad vamos aprendiendo que no vale todo el oro del mundo lo que a nosotros particularmente nos da la vida, la seguridad, el sentido de vivir, la alegría interior. Si nos centramos en ello todo se transforma para nuestro mayor bien. Toine Dumont aparece en la película como uno de esos de los que afirmaríamos con Balzac:  “Los seres más sensibles no son los más sensatos”, pero finalmente está protegido y en la presión por conseguir de él la poderosa firma que permitiría emprender el proyecto del empresario le facilitan las cosas, vive una serie de experiencias fuera del pueblo, viaja, conoce más personas y se queda con el tiempo con todo lo que le pertenecía por herencia, el legado de sus ancestros, y en su pueblo, con su casa, sus terrenos, sus ovejas, y además, por fin, con su chica y un mayor bienestar que al principio. Demostrando así que al final el loco empresario es el que pierde la vida en su lucha por tener más y más sin ningún escrúpulo ni consideración ni respeto por los semejantes y el entorno, por tener a costa de la inocencia de algunos, pero la vida hace siempre justicia. Y lo más importante no es tener, sino “ser”, ser uno mismo, auténticamente, lo que se ES, que es como se disfruta de verdad del regalo de la vida.
Las energías de los tres personajes que interpreta Bourvil son fáciles de encontrar en su Carta Astral. Al iracundo padre, Mathieu Dumont, Saturno es un obstinado y un cascarrabias, Luna en Escorpio con Marte y Plutón expresando esos arranques violentos –uno de ellos le cuesta la vida-, Mercurio oposición Urano en esos ataques exacerbados verbales. Toine es más afable y está atemorizado por su exigente y colérico padre, vive más inhibido y alejado del mundo, no habla, todo esto lo vemos en la conjunción Sol-Neptuno-Saturno, por ejemplo. Siempre resulta inspirador y didáctico para los estudiantes de Astrología el buscar la expresión de los arquetipos planetarios en las cartas natales de los actores expresados a través de los personajes que interpretan en el teatro o en la pantalla.






Mis respetos para este gran actor André Bourvil nacido en Normandia, por su talento y su bondad, por su generosidad, por el aprovechamiento de su gran vitalidad, trabajando con ahínco hasta el final (conocía siempre bien sus textos a interpretar, incansable en los ensayos, (¡los aires de Saturno entre su Sol y su Luna!), desafiando a la enfermedad (durante tres años) hasta el último momento, aprovechando la vida completamente y alcanzando con su trabajo y dedicación ardua la plenitud de su profesión.
Pero una pequeña reflexión porque, ¡ay!, que nuestras células no entienden esto de la interpretación y de la ficción, no entienden si nuestras “muecas y gestos” son verdad o son mentira, como le ocurrió a muchos otros grandes actores, tal vez la vida se les va yendo poco a poco al dejarnos tantas películas que nos ayudan a nosotros a sonreír, a comprender, que apoyan nuestras transformaciones, que son toda una terapia en momentos clave. André Bourvil fue afectado por un cáncer de médula ósea, y la Luna manda, después de interpretar tantos papeles en los que era el “tonto”,  esto por una parte, además está la rabia y el enfado que hay encerrado y que busca por donde escapar, porque se aspira a otras interpretaciones y se tiene talento para ello, y la frustración que se soporta la viven las células, en biodescodificación es una somatización vinculada a un sentimiento de desvalorización. Corta carrera pero muy bien aprovechada y con la estrella de la popularidad alta en el cielo al nacer, a la vez que con bondad y humildad, como corresponde a Neptuno.

Entre otros premios, recibió en noviembre de 1956 en el Festival de Venecia la Copa Volpi a la mejor interpretación masculina por su actuación en la película La Traversée de Paris. El PE estaba en Aries y en el PI aún de su Casa VII en contacto con Venus, que está en contacto con su Urano en Casa V (premios). Urano está en la Casa V de su Carta Astral, en Acuario y recibe un quincuncio de Júpiter. Mientras que a su Sol le llegan las energías de Neptuno, Urano y Saturno, también son interesantes los aspectos que recibe su Neptuno –corrige la Casa V. También recibió por esta película el premio de interpretación de la Academia de Cine francés, en 1957 (aún el PE seguía en su Casa VII, cambiando a Tauro y en contacto con la Luna –activada así la figura cuadrangular y tricolor del “surfista” que aparece en su Carta Astral-, con Venus, con Marte y con la triple conjunción Sol/Saturno/Neptuno).






La figura del “surfista” expresa dinamismo, por fuera es roja y verde, y es importante en la Carta Astral de Bourvil, es la única grande y están implicados 6 planetas nada menos, puesto que lo demás son figuras lineales, que también tenemos en cuenta y nos indican mucho. Bruno, Louise y Michael A. Huber trabajan con el sistema de casas de Koch, es por ello que incluyo ambos gráficos, Placiuds y Koch. En la figura del surfista encontramos energía para lograr éxito, se aspira a metas y se trabaja por alcanzarlas, se tiene gran percepción y sensitividad y se tiende a mantener el equilibrio, esto lo apoya  además la tendencia del Ascendente Libra, y como este signo también motiva a la comunicación y al intercambio de información. En la imagen que nos da Bourvil, y en muchos de sus papeles interpretados también se manifiestan los aspectos azules de la figura, la tranquilidad interna, la visión optimista del mundo y el optimismo (apoyado por el aspecto de Júpiter con el Sol), lo cual no evita que alguna vez que otra se desilusione (para el idealismo de un aspecto Sol y Luna en Neptuno, inevitable alguna vez). La Luna es el planeta que recibe tres aspectos largos (azul, verde y rojo) y aporta capacidad de autocontrol grande, inteligente y consciente. El Sol, Saturno y Neptuno están en la base de la figura y también son “tricolor”, se les adjudica la responsabilidad del equilibrio de esta especie “tabla de surf”. La persona con esta figura recuerda bien sus orígenes (Bourvil nunca lo olvidó, de hecho su nombre artístico es el nombre del pueblo natal de su madre), también aporta capacidad de adaptación al entorno pero no dejándose manipular. Como venos todo esto se expresó en lo que más conocemos y de lo que ahora tratamos, en su carrera profesional, y de los roles que encarnó en las películas que participó. En esta figura, la Luna de nuevo está implicada, planeta que rige a su Nodo Sur y está en contacto con su Nodo Norte por sextil, resulta clarificador y revelador. De nuevo, la Luna manda.



“Bourvil ha mantenido una capacidad a lo largo de toda su vida.
Tenía un gran gusto por la FANTASÍA,
ver detrás de las situaciones más solemnes
o a veces tristes, el lado cómico,
y a la vez ver detrás de lo cómico lo más trágico”. (Dominique Raimbourg)



De sus nodos Norte y Sur: el Norte en Capricornio (Luna en sextil con él) y en Casa IV – el Sur en Cáncer y en Casa X, extrae buena inspiración consiguiendo un buen equiibrio (como corresponde a su Ascendente Libra), vive plenamente su carrera a la vez que protege a su familia y la disfruta por completo sin que ambas se interfieran. Como buen saturnino establece bien las fronteras y los límites entre su trabajo y su familia y mantiene una vida sencilla. Su casa es su refugio, ubicada en un medio extraordinario que le permite seguir en contacto con la Naturaleza (siempre Júpiter en contacto con su Sol y su Luna), el regente de la Casa IV, Saturno, está en conjunción con Neptuno, y en cuadratura con la Luna, que rige la Casa X. Interesante la posición de Saturno, que viene de IV, con la cúspide en Capricornio, un signo de Tierra. En la Carta Astral de Bourvil no hay ningún planeta situado en signos de Tierra, pero sí es considerable la conjunción de Saturno que se relaciona por aspectos con 4 planetas, entre ellos las luminarias. Y hay planetas en casas de Tierra, como lo son la II (Luna) y la X (Sol, Saturno y Neptuno). También los cuatro ángulos de la Carta Astral de Bourvil los vemos en signos Cardinales, y en referencia a su relación de matrimonio se dice que eran más que una pareja, un equipo: eje I-VII en Libra-Aries. Supo inculcar a sus hijos valores morales, como el respeto y el desarrollo del esfuerzo sin que nunca faltase en casa el HUMOR y la risa.









Descubriendo a Bourvil: Otros documentos para leer, escuchar, ver










Libro: André Bourvil une histoire vraie, de Sandro Cassati (periodista y biógrafo).



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