martes, 17 de abril de 2012

¡LOS TRABAJOS DEL AMOR!




Hay parejas que se atraen y deciden compartir sus caminos a pesar de ciertas dificultades, llamémoslas en este caso Los trabajos del Amor. Lo defino así porque supone para ambos un reto que, por otra parte, otorga múltiples recompensas, una vez superados los primeros obstáculos, para lo cual se necesita observación y aceptación.

En Astrología utilizamos unas técnicas que denominamos “Sinastría” para analizar las cartas de una relación, ya sea de pareja, entre miembros de una familia, profesionales, de amistad, etc. Por supuesto sabemos que todo está bastante informatizado y existen programas que hacen los cálculos, dibujan los gráficos y de manera mecánica aportan unos informes generales al respecto. Todo puede resultar interesante, pero no olvidemos que la consulta personal con un astrólogo nunca podrá ser remplazada por el trabajo de una máquina que tan sólo aporta de manera aislada el significado de cada elemento, pero no puede realizar una síntesis ni una visión total de cada persona y de la pareja globalmente. Como cualquiera puede utilizar un programa de astrología para obtener un informe a veces surge después cierta ansiedad al leer algunos de los aspectos que se pueden describir. Quiero tratar ahora los aspectos entre Saturno y Venus, puesto que algunas personas que vienen a consulta me lo comentan con mucha angustia.



Venus es un planeta que rige tanto al signo de Tauro como al de Libra, el primero está asociado al elemento tierra y el segundo al aire. En la sinastría hemos de observar todos los elementos por separado pero sin perder la visión de conjunto, puesto que somos un todo. Generalizando diremos que Venus corresponde a una energía asociada al placer, a la seducción, a la belleza, que gusta en general de socializar y relacionarse, intercambiar con el medio, unas veces porque le complace el diálogo y la comunicación, las fiestas glamurosas y el lujo, en otras será muy selectiva y tanto en las reuniones como en los encuentros seleccionará a aquellos que integran su círculo de relaciones. En otras ocasiones Venus puede gustar de los encuentros simplemente por el placer, el placer de una comida compartida con amigos, el placer de una comida que además presenta la oportunidad de hacer negocios y aumentar el capital y los bienes. Pero ya sea la Venus de Tauro como la Libra siempre se tiende a participar en situaciones agradables y portadoras de bienestar, al menos es lo que se busca y se desea, en el plano físico o en el plano mental. Venus tendrá muchos matices dependiendo de en qué signo está en una carta astral, a qué elemento corresponde ese signo, qué relación tiene Venus con los demás planetas (aspectos) y a qué signo rige y casa, por ejemplo. Además de la fuerza que pudiera tener o no en una persona concreta. Pero a grandes rasgos esta es la energía de Venus en general.

Presentar a Saturno es muy distinto, rige al signo de tierra de Capricornio, corrige al signo de aire de Acuario. Saturno es una energía que en principio se orienta hacia lo serio, lo formal, las personas saturninas suelen ser personas que en principio pueden aparentar ser frías y distantes, pero en todo caso también podrán ser muy comprometidas, organizadas, responsables, trabajadoras, orientadas al esfuerzo, al rendimiento, dispuestas a prepararse para demostrar todo lo que pueden hacer aunque necesite perseverancia, creación de estructuras apropiadas, tiempo, dedicación, horas de soledad y cavilación.

Como vemos no parecen muy afines, Venus parece mucho más física y sensual, atraída por la belleza y el amor, el placer. Saturno orientado al sacrificio si es necesario, a la economía y la sobriedad hasta poder alcanzar poco a poco objetivos y metas elevadas.

Si tuvieran que ir a bailar Saturno querría primero saberlo todo, formarse, probar en la soledad, superar su timidez, su inseguridad, practicar y practicar de manera muy sería y formal, controlar el ritmo, saber qué tiene que hacer, cuándo y cómo. Venus estaría más dispuesta a improvisar, a experimentar primero con su cuerpo, a probar, a reír mientras aprende y cuando se equivoca, a dejarse enseñar por otras personas y divertirse a lo largo del aprendizaje. Como vemos afrontarían de manera muy distinta eso de aprender a bailar. Pero no significa que no puedan finalmente bailar maravillosamente juntos, una vez que cada uno esté preparado “a su manera”.

Las dificultades pueden surgir si Saturno intenta disciplinar de manera exagerada a Venus, someterla a su manera de hacer las cosas, a la larga Venus se sentirá asfixiada, y, lo que es peor, aburrida. Si Saturno inhibe la espontaneidad y la chispa propia de Venus surgirán conflictos, evidentemente, a la larga no se puede aguantar porque para ambos es una insatisfacción.

Pero todo no está dicho, habría muchos matices. Por ejemplo, una pareja en que uno de los miembros tenga a Venus en Capricornio y su pareja tenga a Saturno en conjunción a su Venus precisamente. Tal vez esto no chocaría tanto a ambos. Estarían juntos, visto así por encima, sin ninguna dificultad. Por supuesto tenemos que observar otras posiciones, como la Luna de ambos, y más elementos concretos de las respectivas cartas astrales.

Saturno y Venus tienen múltiples oportunidades en una relación de pareja, o de amistad, por ejemplo, porque cuando dos personas se encuentran unidas por estas energías es una señal de que la relación ha de aportar para ambos madurez, y una vez superadas las primeras dificultades que pudieran surgir se puede avanzar más allá, hacia espacios de mayor libertad y consciencia.

Animo encarecidamente a todos los que se han hecho una sinastría por ordenador y quedaron confundidos, angustiados, temerosos a consultar profesionalmente con un astrólogo para que pueda resolver temores y disolver temores producidos por este tipo de informes. Como astrólogos preparados profesionalmente podemos aportar una visión completa y profunda de muchos aspectos sutiles que surgen en la interactuación. Es un trabajo amplio, que requiere preparación y tiempo por parte del astrólogo previamente a la consulta. Pero merece la pena para el consultante si se está buscando mayor entendimiento y consciencia respecto a una relación concreta. Todo lo que nos aporta comprensión para poder vivir con mayor lucidez y entusiasmo nuestras vidas tiene un sentido y un propósito, un valor inestimable. Las consulta se graba y volverla a escuchar de vez en cuando aporta siempre algún valor nuevo, información que se nos escapó o no podíamos asimilar en un momento dado. Es algo que podemos ir digiriendo en diversas etapas y siempre aporta algo puesto que uno mismo va evolucionando al igual que la propia relación. Lo considero una buena inversión porque se puede volver a consultar en varias ocasiones, como hacemos con los libros que tenemos en casa. Al fin y al cabo una consulta de Sinastría es como asistir a un Taller personalizado únicamente para dos asistentes y que está enfocado a la relación que deseamos descubrir en sus más mínimos detalles. Merece la pena.

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