lunes, 7 de diciembre de 2015

Relaciones conscientes desde el conocimiento de la Astrología

Con motivo del Taller convocado para este próximo día 12 de Diciembre (ver en Facebook: Taller Astrología de las Relaciones de Pareja y Constelaciones Familiares), he querido preparar un texto de Introducción que nos acerque a las posibilidades que nos ofrece una Consulta de Astrología enfocada a las Relaciones de Pareja. Durante las 2 primeras horas del Taller abordaremos este tema con las cartas natales de los participantes. En la segunda parte del Taller, además, el que lo desee, podrá constelar.



La Sra. R durante la conjunción de la Luna progresada con el Sol, y mientras su Venus progresaba en sextil con la Luna, se encontró viviendo una romántica e inesperada experiencia de amor en el extranjero y con un extranjero. Pero, ¿qué le iba a revelar esta relación? ¿En cuánto tiempo?.

El Sr. J decidió que merecía la pena arriesgarlo todo y lanzarse a una relación amorosa, de cuyos límites y retos, no obstante, era muy consciente, al menos hasta donde le alcanzaba a percibir su visión interior, durante un tránsito de Saturno a su Venus. El destino tenía todo organizado, sin él saberlo, ya meses antes Júpiter estaba confabulado con Saturno y ambos estaban activando  conjuntamente a una Venus embriagada desde el nacimiento por el romanticismo idealista de Piscis. Pero, ¿tendrán futuro estas relaciones? ¿Se estabilizarán con el tiempo?.
A veces es lo primero que nos preguntamos, lo primero que se quiere saber en una consulta de Astrología cuando se va abordar una Sinastría. Sin embargo, somos Almas que vinimos aquí a experimentar y, sabiendo que la Eternidad forma parte de nuestra naturaleza intrínseca, sabemos que lo esencial no es el pequeño espacio-tiempo que percibe el ego, la mente humana. Cuando empezamos a trabajar con la conciencia estamos fuera del tiempo lineal y de los parámetros de espacio en los que nos movemos habitualmente.


En esta Era de Acuario tal vez algunos de los interrogantes que habremos de abordar, sabiendo que el abanico de respuestas es muy amplio, serían: ¿Qué va a aportarme esta relación a nivel evolutivo? ¿Por qué la he "convocado" ahora en este momento? ¿Cómo aprovechar al máximo esta experiencia para seguir creciendo y evolucionando?.


Un día la Sra. C me confesó que era muy consciente de que la relación de pareja que estaba viviendo no tenía futuro, lo había intentado todo y había estado analizando profundamente y con calma, dándose tiempo, los pros y contras, las dificultades, los retos, los dones y regalos de la relación, y sabía que era una relación con un grado de tormento y amargura mucho más elevado que el de relajación, bienestar y paz. Sólo era cuestión de tiempo el encontrar a través de la conexión con "su fuerza interior" vías de salida para poder empezar a distanciarse, física, emocional, espiritualmente, porque mentalmente ya lo tenía muy claro. Esta fuerza era la que impulsaría su capacidad de desapegarse, cerrar el ciclo con armonía y paz, y emprender un nuevo camino, con más autonomía y, ¡por supuesto!, enriquecida, renovada, agradecida a la Vida y al alma compañera durante los años compartidos.


El Sr. F estaba muy preocupado cuando vino a consulta al darse cuenta, con los poquitos conceptos que tenía aún de Astrología, "pero había estado mirando, eh", por una relación que iniciaba en pleno tránsito de Plutón a su Venus, esto parecía "kármico", ¿sería positivo o negativo?.

Se nos olvida poner humor y ternura en nuestro día a día, en la seriedad de las cuestiones de rutina y en la gravedad de nuestros planteamientos filosóficos y metafísicos. ¡Pero es necesario! ¡El corazón lo agradece!




¡Cuánto pueden bloquearnos los miedos! ¿Verdad? Todo es una oportunidad para descubrirnos, y, en todo caso si el miedo nos hace investigar, mirar dentro, buscar luz, respuestas, sabiduría, ha apoyado nuestros procesos de crecimiento personal, como un aliado. Esta sería su misión, movilizarnos. La cuestión está en cuando le permitimos adueñarse de nuestra mente y nos paraliza, nos anula por completo. Pero es el momento de la verdad, también en esta Era de Acuario estamos despertando y somos enseguida más conscientes de lo que nos está pasando e intuimos que podemos cambiarnos, y desde este cambio nuestra realidad se transforma.


La Sra. P se daba cuenta, con gran asombro, de que en su convivencia reciente con la pareja que tenía ahora se producían pautas de comportamiento similares a las que había observado en las mujeres de su familia, sobre todo en algunas de sus tías casadas. No podía creer estar viviendo situaciones similares a las que había visto y escuchado en estas tías concretas, todo le venía al recuerdo. Que su pareja se pareciera -en cuanto a comportamiento y actitudes- a los maridos de estas tías tan allegadas, incluso de su abuelo para con su abuela, le parecía asombroso. Y, por otra parte y llegados a este punto de la relación, ¿dónde quedaba el espejismo que la había fascinado? ¿Y ahora qué iba a hacer? En esta encrucijada sentía que "alguien en la familia debía poner orden". Por supuesto que estas decisiones allanan el camino a las generaciones posteriores. Me libero y libero. Y empezó a desarrollar su plan de acción a la luz del conocimiento y de las revelaciones que estaba haciendo.

Estoy convencida de que las futuras generaciones, todos los que lo deseen al menos, tendrán nociones básicas de Astrología en la juventud, de esta manera podrán comprenderse mejor a sí mismos, atender a sus necesidades, superar sus egoísmos, elegir con conocimiento amplio antes de comprometerse en una relación de convivencia -sobre todo. Conocer lo que nos revela, por ejemplo, nuestra Luna, Venus, Marte, los Nodos, la Casa VII es muy importante para tomar decisiones, tener un mejor discernimiento y ejercer nuestra voluntad, eligiendo desde la libertad, el saber, y por supuesto, con autoestima, responsabilidad, con amor y valentía.








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