jueves, 29 de septiembre de 2016

Júpiter transitando planetas y casas

Es muy amplio y minucioso dar “recetas” acerca de cómo va influyendo Júpiter por tránsito y progresión tanto en los planetas de nuestra carta astral, en los planetas progresados como en las diferentes casas del tema natal. De todos modos hay ya libros suficientes que han dedicado parte del contenido a mostrar sugerencias a este respecto. Lo más importante es tanto lo concreto (cada persona en particular) como lo sutil, y para ello habría que ver el caso de cada persona con su carta natal, las progresiones y los tránsitos delante. No obstante, vamos a dar algunas sugerencias para que cada uno pueda ir vislumbrando un poquito por dónde va Júpiter al llegar a un planeta o a una casa en concreto.

Para que todos podamos inspirarnos y recibir alguna visión, alguna intuición a este respecto, es preferible concentrarse en lo que simboliza Júpiter e ir aplicándolo tanto a las casas como a los planetas que aspectará, teniendo en cuenta cómo se encuentran estos planetas natales –aspectos, figuras, regencias, situación por casa, etc.
También miremos en qué fase respecto a su propio ciclo, revolución o retorno, está teniendo Júpiter en tránsito (conjunción, cuarto creciente, oposición, cuarto menguante), esto es un matiz, pero en la consulta conviene tener presente una visión de conjunto amplia (algo también de Júpiter, ¡guiñó travieso del planeta! Y es que quiere estar en todas partes –sonrisas-).






Por otra parte, para utilizar esta energía que nos llega “jupiterina”, también la asociamos a protección, habremos de utilizar nuestra voluntad y organizarnos para aprovecharla, pero sobre todo habremos de utilizar imágenes evocadoras para nosotros, y el lenguaje va a ser muy importante porque nuestro subconsciente tiene mucho poder con todo lo que almacenamos en él, y algunos contenidos podrían frenar o contrarrestar a Júpiter, lo mismo que lo potencian. Vaya, parecía que con Júpiter no era así, pero tenemos que seguir poniendo atención y cuidado, sí, es mejor que llevemos las riendas nosotros, al fin y al cabo nuestras almas tienen su experiencia y sabiduría para aprovechar este momento “jupiterino”.

¿Por qué? Es muy sencillo y aún estamos todos “atrapados” en ello, pero con ánimo de ir cambiando, poniendo nuestra atención en el día a día a nosotros mismos, a lo que estamos pensando y sintiendo, pero sobre todo a nuestros pensamientos que con ellos nos provocamos estados de ánimos. Como decía recientemente respecto a Júpiter, su asociación con el águila nos recuerda la “visión”, hemos de remontar el vuelo, subir alto, para observar nuestra realidad y a nosotros mismos con distancia suficiente, con desapego, ecuanimidad, neutralidad, calma y así poder ser creativos para modelarla, y modelarnos.

Con Júpiter vienen oportunidades, lo que llamamos suerte, fortuna, alegría, expansión, crecimiento, optimismo, porque es una energía que “amplifica”, expande. Con Júpiter nos entusiasmamos y sentimos generosos, para el Sol es muy agradable, siempre y cuando nos encuentre en estado receptivo, serenos, porque enfadados, figúrense, precisamente Júpiter está vinculado al hígado y siempre lo asociamos a cólera, ira, enfado, sobre todo cuando se viste de juez en vez de transigente, excesivamente autoritario. Y esto nos lleva de nuevo a recordar la Mitología asociada con este planeta, a recordar los arquetipos representados por Zeus. Decíamos, para retomar el hilo, que cuando llega se encuentra con lo que tengamos, tanto nuestros pensamientos, emociones, actos y decisiones. ¿Qué quiero decir? Que podemos ver como Júpiter entra en la Casa de la salud (la VI), o en el Ascendente, pero nos empezamos a sentir mal, a padecer una cosa u otra. “Vaya –nos decimos-, no tengo mucha suerte con Júpiter como se decía”. Bien, bien, esto como cuando llega un invitado, a veces avisan, otras no, y aún teniendo la cita apuntada están los imprevistos. Así que llegará a nuestra casa y se encontrará lo mejor que hayamos conseguido preparar. Si Júpiter llega a la Casa VI, o al Ascendente, pero no nos hemos cuidado lo suficiente, en la dieta, el descanso, tal vez nos ponemos enfermitos, y seguramente tendremos ayudas, nos diremos qué menos mal y qué bien, y espero que “gracias”. Pero ya vimos que por llegar Júpiter allí de repente tal vez no es todo tan mágico e ideal como prometía serlo. Vamos a tener que ayudar nosotros.

También está al que se le dice que va a tener suerte y pone toda su resistencia inconsciente para que sea al revés, es un adicto al sufrimiento y al dolor, tiene muy asumido que es una “víctima” y, efectivamente, con Júpiter todo se magnifica y puede resultar que se viven unas experiencias difíciles. Pero, ¿acaso no es para lo que uno se programa en ese caso?. ¡No nos íbamos a fallar a nosotros mismos! Nos gusta mucho decir aquello de: “ya lo sabía yo”.
Entonces, habremos de hacer cambios y no estar tan pasivos dejando la vida pasar. La suerte llama y hay que ir a abrirle la puerta. ¡Emprendamos el viaje hasta la puerta! De esto también trata Júpiter, de viajes, de aprendizajes filosóficos, religiosos, universitarios. Pero hemos de “abrir”, abrir nuestras mentes para integrar lo nuevo, puesto que rige las culturas y civilizaciones lejanas y ajenas a la nuestra, cada uno del lugar donde haya nacido. Con Júpiter, llega la apertura.

Ya vamos viendo entonces que tenemos que tener educada a nuestra Luna, que representa la fantasía y la imaginación, el niño interior; a nuestro Marte, dispuesto a la acción, es motor, energía; a nuestro Sol, que representa la voluntad y la conciencia con un propósito, es nuestro propósito de vivir lúcidos; y apoyarnos en Saturno que nos aporta rigor, disciplina, realismo, pragmatismo, conciencia de los límites; utilizar a Urano para poder hacer cambios y reformas, pero sin ser drásticos y exagerados; a Neptuno para estar siempre conectados al Corazón de la Vida del Universo, al Amor y la Luz que guía nuestro corazón; a Plutón para llegar a lo esencial y transformar lo que ya no sirve; y revisemos nuestros valores y deseos desde la posición de Venus para retocarlo todo adecuadamente, con gracia, gusto y estilo, con belleza, y que no falte el placer.






Así que primero vamos a ver cómo tenemos la casa por dentro, nuestro interior, nuestros pensamientos, nuestras emociones, y cómo está nuestro cuerpo. Y también social y/o profesionalmente ocurre lo mismo, cómo estamos llevando y gestionando lo económico, nuestras relaciones ya sea con los hijos o con los jefes, cómo nos organizamos en los estudios, cómo administramos nuestra economía. Según como estén las cosas vamos a encontrarnos por una parte oportunidades para mejorar, pero también podremos sentir todo lo mal que tenemos nuestros asuntos concretos, y además amplificado. Pero no todo está perdido, ahora no, con Júpiter podremos progresar y mejorar poniendo atención y pasando a la acción, adaptándonos si es necesario, perseverando, según sea el caso, las opciones son múltiples. ¡El mundo está en tus manos! Somos también arquitectos en esta obra del Universo colaborando con el gran Creador. Al menos cada uno de su propio y exclusivo mundo, su existencia. Claro que en la trama de la vida nos vamos encontrando y nuestras vidas se entretejen misteriosamente, como si siguiéramos algunas pautas que ya planeamos antes de venir aquí. ¿Verdad que muchos lo sentimos así?. No deja de haber sorpresas a la vez que seguimos leyes y un orden natural. ¡Tal como le gusta a Júpiter peregrinando complacido por Libra!

No hay comentarios:

Publicar un comentario