“La
Astrología es una ciencia de los tiempos y de los ciclos”
Cuando
se estudia Astrología llega un momento en que se abordan las progresiones.
Cuando yo llegué a este momento tenía integrados los elementos básicos y
comprendía la función de los tránsitos. Pero al llegar a las progresiones, si
bien la teoría me parecía fácil y la técnica sencilla, no conseguía que me
aportara gran cosa, me faltaba esa información clave que diera sentido al
momento presente, al pasado y a las perspectivas de futuro. Tiempo y ciclos,
relojes internos y relojes externos, como interactúan entre ellos para producir
sincronías, para contribuir al plan evolutivo, al proyecto de vida. Este conocimiento es
esencial para actuar a favor de la corriente, sintonizar con el alma. Durante años he hecho esfuerzos
por mirar esos gráficos progresados y encontrar, sinceramente, un sentido
aplicando la teoría, he intentado leer a autores diferentes en una búsqueda
incesante, he estado buscando una clave, o una llave. Me ayudaron años atrás a
profundizar en esta comprensión las enseñanzas que encontré en los libros
escritos por diferentes autores. Primero fui a buscar al libro de Psico-Astrología kármica, el presente y el futuro, de Geraldyn
Waxkowsky y Marysol Gonzalez Sterling. Posteriormente intenté trabajar paso a
paso según el método del libro Aprenda
Astrología, tomo 4, de Marion D. March y Joan McEvers. Me traje
posteriormente un librito de Italia de Maria Grazia Barilli, Le previsioni astrologiche. Posteriormente
me sumergí en el libro de Alexander Ruperti,
Ciclos del devenir. Después
aprendí con Tito Maciá en su libro Astrología
Predictiva. En otro momento encontré un libro titulado Técnicas de predicción, de Silvina Simonovich. Sondeé el apartado
de Ciclos de Transformación del libro de Stephen Arroyo, Astrología, Karma y Transformación. El año pasado seguía obstinada,
por supuesto, en mi empeño sabiendo lo importante que son las progresiones y
los ciclos planetarios y, según acababa el año, encontré afortunadamente claves
nuevas. Primero la web de un astrólogo español que estaba organizando en su blog
una participación activa respecto a la progresión de la luna, algo empezó a
aclararse mirando atrás las progresiones de mi carta astral. Y también acabando el año encontré la
obra de Germaine Holley, sintiendo y logrando nuevas comprensiones en su libro Astrologie,
karma et rythmes cosmiques. Iba avanzando y me sentía muy feliz pudiendo
integrar algo tan básico e importante. Recientemente en una consulta con un
alumno de Germaine Holley, Samuel Djian Gutenberg, que fue su ayudante, y por
quien yo había llegado hasta Germaine (leyendo artículos y entrevistas
publicadas en su web) realmente el cielo empezó a despejarse de casi todas sus
nubes. Con Germaine conseguí una apertura, o tal vez ha sido la llave, sí,
apertura grande mirando las progresiones secundarias, las conversas y los
tránsitos. He de señalar que los gráficos que incluye esta obra y en otros de sus
libros aportan precisamente a la mente la visión necesaria para que lo que
explica sea práctico viniendo de un plan abstracto. Tal vez porque se pasa del
nivel mental a la sabiduría del corazón. Y hablando con Samuel fue el Eureka porque conseguía tener la visión
de las diferentes capas por separado y superpuestas, todo a la vez, la visión y
la comprensión eran perfectas.
En Astrología tenemos los gráficos de la carta astral, el gráfico de las progresiones y el gráfico de los tránsitos, básicamente (hay más gráficos para diferentes estudios, pero para el caso que me ocupa me interesa centrarme en estos tres), podemos tener cada uno por separado y los podemos superponer, son diferentes capas que se interrelacionan y que permanecen vinculadas porque nos indican todas ellas fases de nuestra evolución. Para mí ha sido importante el poder combinar estas capas de información de manera simultánea, estando en cada una de ellas y en todas a la vez. El genio Uraniano utiliza su varita mágica. Germaine nos introduce de lleno en estos ritmos cósmicos que nos marca la Astrología. Ella y Samuel han sido los portadores de ese “toque” especial que hace que toda la información que se ha ido asimilando se ponga a funcionar, (clic, la llave), y se abre la puerta de una frontera hasta ahora cerrada hacia un mundo de mayor comprensión y consciencia, porque se trata de esto, de ampliar consciencia. Por supuesto, he de hacer constar también el estudio y la influencia de la obra de Dane Rudhyar en mi recorrido astrológico.
En Astrología tenemos los gráficos de la carta astral, el gráfico de las progresiones y el gráfico de los tránsitos, básicamente (hay más gráficos para diferentes estudios, pero para el caso que me ocupa me interesa centrarme en estos tres), podemos tener cada uno por separado y los podemos superponer, son diferentes capas que se interrelacionan y que permanecen vinculadas porque nos indican todas ellas fases de nuestra evolución. Para mí ha sido importante el poder combinar estas capas de información de manera simultánea, estando en cada una de ellas y en todas a la vez. El genio Uraniano utiliza su varita mágica. Germaine nos introduce de lleno en estos ritmos cósmicos que nos marca la Astrología. Ella y Samuel han sido los portadores de ese “toque” especial que hace que toda la información que se ha ido asimilando se ponga a funcionar, (clic, la llave), y se abre la puerta de una frontera hasta ahora cerrada hacia un mundo de mayor comprensión y consciencia, porque se trata de esto, de ampliar consciencia.
Astrologie, karma et rythmes
cosmiques fue un regalo del Espíritu de la Navidad puesto que
llegó por esas fechas del año 2011. Estoy segura de que a muchos estudiantes
les podrá ser también de gran utilidad y transmitirá a los veteranos algún
toque especial para alcanzar mayor comprensión. Al fin y al cabo hemos de poder
ir más allá de las estructuras una vez que conseguimos la maestría de las
mismas a través del conocimiento, y es ahí donde podemos entonces dejarnos
modelar por las energías transpersonales de Urano, Neptuno y Plutón.
Diosas griegas de la noche y del día asistiendo a la Vía Láctea |
Nos
vamos a adentrar en este libro de tintes filosóficos y técnicos. En su prefacio,
Germaine nos indica claramente el propósito de esta obra, cómo podemos
prepararnos para asumir nuestro presente con la conciencia de preparar nuestro
futuro. Para ellos hemos de descubrir el significado de lo que ven nuestros
ojos tras traspasar el umbral de la ignorancia, por tanto es necesario despejar
las tinieblas respecto a quiénes somos y respecto a las relaciones que
establecemos con el Universo en el que nos movemos, así como respecto al Principio que anima a este
Universo, sea cual sea el nombre con el que designemos a esta Fuente de
Energía.
Así
pues en la primera parte de la obra se aborda
lo que ha sido la astrología en la historia y lo que es la astrología en el día
de hoy y lo que puede aportarnos, con sus contenidos, significados y
ramificaciones. Germaine Holley nos explica que astrólogos tales como Alan Leo
(Reino Unido, movimiento teosófico); Charles E. Vouga, Marc E. Jones y Dane
Rudhyar (Estados Unidos) comienzan a reunir e integrar conceptos pertenecientes
a Oriente y a su antigua sabiduría. Eso sí, siendo una ciencia humana por
excelencia está en estado de evolución, como el ser humano, como el alma de
cada ser humano. Y los seres humanos estamos llamados a ensanchar cada vez más
nuestro horizonte, a tomar consciencia de nuestras facultades, cada uno de
nosotros de nuestro destino personal, por lo tanto somos más exigentes respecto
a nuestras necesidades y solicitudes.
Después
pasa a hacer un estudio del karma y de sus leyes, pasando posteriormente a
hacer unas reflexiones acerca de la clarividencia y qué nos puede aportar la astrología respecto a todo esto.
En
la segunda parte de la obra, Germaine Holley nos introduce en los ritmos
cósmicos y el destino del ser humano, de cómo la astrología nos permite un
enfoque en cuanto a la percepción de estos ritmos cósmicos y su repercusión en
el ser humano. Existe un tiempo para cada planeta y este conocimiento nos
ilumina en nuestro camino como una lámpara en la noche.
![]() |
Espiral evolutiva |
De
esta manera nos adentra en el estudio de las progresiones secundarias, de las
progresiones conversas y los tránsitos, profundiza en el sentido de Plutón y de
Neptuno y dedica después un apartado a las relaciones humanas. Descubrimos la corriente energética manifestada en el Horóscopo, en nuestra carta astral. La obra aborda estos
contenidos desde la teoría y consagrando en cada apartado un espacio para la
experimentación y práctica. Para profundizar en estas materias y como
complemento aconsejo el libro de Germaine Comment
comprendre votre horoscope, tome 2, dynamique de la vie. En él encontramos
detalles y ejemplos para avanzar en el estudio de los movimientos astronómicos,
que como dice Germaine, crean en el cielo ciclos planetarios y por lo tanto
nuevas corrientes energéticas, y ello repercute en el ser humano dinamizándolo.
Los
ritmos del tiempo, el yin y el yang que se alternan, simbolismo de la doble
corriente energética universal, nos lleva a buscar en el Horóscopo esta misma
alternancia: progresiones secundarias-progresiones conversas. Inspiración y expiración
de Brahma.
La
obra acaba abarcando algunas preguntas que suelen ser inquietantes o que nos
requieren una búsqueda de respuestas y de conceptos para avanzar y la Astrología puede aportarnos respuestas
útiles: la herencia, la juventud de hoy en día, relación padres-hijos, la
muerte. Y la libertad, puesto que hablamos de ciclos y propósito de vida, de
ritmos y entramados; finalmente Germaine no podía dejar de tocar este punto tan
delicado, el libro albedrío.
La
obra (Astrologia, karma y ritmos cósmicos) fue escrita hace casi 30 años, en
1983, y seguimos en el proceso de avance hacia la Era de Acuario, dejando atrás
la dualidad para llegar a la síntesis, a la Era de la Fraternidad Universal,
como recalca su autora. En este camino “la astrología, estudiando los ritmos,
los ciclos de la evolución puede aportar luz a nuestra consciencia humana”.
Este libro que, en apariencia y forma es sencillo, recoge conocimientos
complejos y profundos pero descritos de una manera amena y condensada, por
tanto estoy segura de que a todos los que se inician en el camino de la
Astrología tiene mucho que aportarles, ya que nos sumerge intensamente en todo
lo que podemos alcanzar a través de su estudio, práctica e investigación. Para
los que, paralelamente al estudio de la astrología, o antes, nos fuimos también
empapando de enseñanzas metafísicas y filosóficas es un deleite leerlo con los
ejemplos múltiples que Germaine va escalonando en los apartados de cada
capítulo señalado como “experimentación”.
Para
recoger la síntesis de lo que en la obra pretende aportar Germaine, debo
indicar que en este libro nos habla del inmenso trabajo de mutación que se
opera a nivel individual y que deberá repercutir en una escala planetaria. Al
igual que ella recalco que la crisis que atraviesa nuestra civilización en este
fin de Era –Piscis- necesita de los valores transcendentales del Espíritu, de
Neptuno, del Amor, preparándonos así para la Nueva Era de Acuario. Como señala
Germaine, la Astrología y el estudio de los ritmos, de los ciclos y de la
evolución, pueden despejar el horizonte y ofrecer nuevas perspectivas y luces a
nuestra consciencia humana.
Considero
el trabajo realizado por la astróloga Germaine Holley, como escritora y como formadora, muy
importante y relevante, teniendo en cuenta que contamos con muy pocas figuras
femeninas en primera línea, como pioneras que nos han abierto camino a las
nuevas generaciones, para quienes es ya mucho más fácil tener integrados los
conceptos filosóficos, espirituales y psicológicos que a lo largo de estos últimos años han propulsado
una utilización de la Astrología como herramienta al servicio de la evolución.
De
una manera discreta, sencilla y humilde, y sabiendo que aún no era el tiempo
más apropiado para todo el despliegue que estos conocimientos contienen, pero
con un sentido profundo de la estructura y de los contenidos técnicos, filosóficos y espirituales que impregnan la astrología sobre todo ya en nuestros días, Germaine Holley ha contribuido en el
siglo pasado dejándonos este legado para una mayor comprensión del papel que la
astrología ocupa en la sociedad y en la historia de la evolución del ser
humano. Sobre todo contribuyó y contribuirá su trabajo y su dedicación a
aportar mayor información y una perspectiva más amplia acerca de lo que es la astrología en su esencia y cómo su evolución actual es importante a su vez para nuestro constante progreso
cósmico.