sábado, 20 de octubre de 2012

Los planetas transpersonales y nuestros procesos de transmutación y evolución




Las crisis existenciales:

“Todo en la vida sirve a una última meta y contribuye a la Armonía Perpetua de la Existencia Universal” (Dane Rudhyar)



Más allá de la órbita de Júpiter y de Saturno -planetas sociales, encontramos a los tres planetas transpersonales que, durante fases críticas de cambios, nos conducen a un estado de conciencia mayor, más amplio. Descubrimos nuestros límites y las herramientas para superarlos y evolucionar como seres humanos, es una gran oportunidad para nosotros vivir con conciencia, despiertos estos pasajes y ciclos. El propósito es superar los traumas, complejos y limitaciones que traemos por las experiencias de vidas pasadas, observaremos el Nodo Sur, o bien por influencia de nuestro entorno socio-cultural y, utilizando nuestros dones y herramientas actuales, desplegar nuestro potencial e ir formando parte de aquellos que apoyan mediante su servicio y evolución continua a la evolución de la raza humana.






Pero ¿cuáles son los niveles evolutivos del ser humano?

Existen una serie de etapas o escalones por los que todos vamos pasando a lo largo de nuestra vida.

En nuestro proceso evolutivo como seres humanos vamos pasando por etapas diferentes y también vamos utilizando nuestras energías, dones y talentos en distintos niveles, a veces se pueden mezclar.

Los cuatro niveles básicos son:

-          Nivel biológico: en este nivel nuestra preocupación es la supervivencia, somos dominados por las exigencias y las compulsiones de la vida.

-          Nivel socio cultural: en este nivel nos movemos en la sociedad sometidos a reglas colectivas en busca de seguridad.

-          Nivel individual: cuando llegamos a este nivel nos cuestionamos los criterios que rigen nuestra sociedad, nuestra comunidad y buscamos una comprensión y un sentido de nuestra existencia personal, más allá de los convencionalismos, es una etapa de individualización.

-          Nivel transpersonal: podemos integrar ciertos valores de la sociedad y de la comunidad sin hacernos dependientes de ella, siendo conscientes de nuestras diferencias y particularidades y, por tanto, asumiendo la responsabilidad de nuestras vidas y destinos, asumiendo las respuestas particulares a los problemas del mundo y de la vida de manera que elegimos qué lugar vamos a ocupar en la unidad global, en la raza humana, y con consciencia qué servicio vamos a ofrecer en el mundo.


¿Cómo nos ayudan las energías transpersonales y qué nos aportan?


Urano: es el genio, la inteligencia cósmica, el mental superior, esta energía nos permite tener acceso a los planos de consciencia que van más allá de lo que conocemos y vivimos. Es la octava superior de Mercurio, y va más allá de sentimientos de rebeldía y de inestabilidad, asociados a personas marginales que no paran de cambiar porque la rutina, en realidad, les da miedo ya que todavía no han encontrado el sentido de “lo sagrado” en el compromiso vivido en la vida cotidiana con los demás, este es un trabajo que tiene que hacer Urano.

“El propósito esencial de la vida para el hombre es la actualización progresiva de poderes interiores inherentes al espíritu creativo.” (Dane Rudhyar).

Neptuno, mediante un proceso de purificación emocional nos permite elevar nuestra capacidad para amar alcanzado estados de unión, comunión con los otros, comprendiendo y experimentando la unidad, es el Amor Universal a través de la compasión que me permite comprometerme y ser responsable, superando estados emotivos de fusión y dependencia. Es la octava superior de Venus. Será precisamente a través de Venus que nos elevaremos de nuevo hacia el Espíritu, hacia Neptuno, hacia el Cielo.

“Neptuno se refiere a la visión de un reino en que las formas son abiertas e inclusivas y donde la fe profunda de la persona tiene la posibilidad de ofrecer un servicio verdadero y ayudar a hacer actual en esta tierra las realidades subliminales del reino transcendente o trans-saturnino.” (Dane Rudhyar, An Astrological study of psychological complex).

Plutón está vinculado a la voluntad cósmica y nos permite integrar lo espiritual en la materia (la consciencia de las células), es la Tierra, la encarnación del espíritu en la materia se realiza a través de Marte. Plutón nos ayudará a transmutar a Marte para dirigirnos de nuevo hacia el Amor Universal mediante una búsqueda de lo que es verdadero y esencial. Dane Rudhyar decía que donde se encuentra Plutón en la carta astral podremos hacer una contribución significativa a la humanidad ya que en esa área hemos pasado por depuraciones y renacimientos hasta alcanzar la quintaesencia. Pero para ello el ego ha de estar sometido a la conciencia. Nos hace sentir una gran necesidad de autenticidad y se rechazan las formas, Plutón ha de tener integrada la compasión y el amor de Neptuno, tanto como Neptuno ha de tener integrado a Plutón.

"Plutón simboliza muerte y renacimiento, metamorfosis, transmutación y regeneración. Tal proceso se manifiesta debido a los estancamientos o limitaciones que están enraizados en nuestros propios esquemas pasados de seguridad emocional y en nuestro pasado evolutivo, el cual condiciona la orientación de nuestra vida actual". (Jeff Greene, Plutón: la trayectoria evolutiva del alma).



Todos vamos a ir integrando estas energías, algunos porque ya vienen con conexiones de planetas personales con ellas, otras personas porque las recibirán a través de los tránsitos y/o progresiones. En todo caso son ellas las que nos abren las puertas y nos ofrecen el impulso para avanzar más allá de una existencia mediocre y banal.

Estas tres energías nos ofrecen la posibilidad de salir de la inercia y de la apatía, de las situaciones “cómodas”, “familiares”, de rutina y que tenemos controladas, pero que, no obstante, nos bloquean y nos hacen sentirnos muy insatisfechos e infelices, llegando incluso a enfermar.

Estos procesos de cambio nos ofrecen la oportunidad de construir una personalidad sólida, conscientes de nuestra propia identidad y de que formamos parte de una Unidad mayor. Hemos de aceptar nuestra realidad física, emocional, psicológica y espiritual e integrarlas. Salir del conflicto interior para de esta manera colaborar en el plan Cósmico que como raza humana traemos, somos un Todo y hemos de colaborar para el bienestar común. Este es el trabajo que Urano, Neptuno y Plutón van realizando en nuestra personalidad a lo largo de sus ciclos.



Bibliografía
- Vers l’homme semence et L’astrologie de la transformation, An Astrological study of psychological complex de Dane Rudhyar.
- Astrologie, dynamique de l’évolution, de Germaine Holley.
- Método Lupo de interpretación astrológica, de Vicente Lupo.








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